Ecos del Senado: Morena busca censurar a redes sociales

El proyecto de iniciativa para regular las redes sociales digitales que difundió el coordinador de los senadores de Morena, Ricardo Monreal, ha suscitado una gran polémica en la opinión pública al plantear que Facebook, Twitter, Instragram, TikTok, YouTube, entre otras, deban contar con un permiso del Instituto Federal de Telecomunicaciones para operar en México.

Y le otorga facultades para resolver quejas de los usuarios de estas redes relevantes por tener más de un millón de suscriptores, y en caso de que se haya suspendido indebidamente una cuenta, el IFT podrá sancionarlas con multas millonarias hasta por casi 90 millones de pesos.


Bajo el argumento de proteger la libertad de expresión Morena quiere imponer la injerencia del Estado para evitar que las empresas propietarias de estas aplicaciones eliminen mensajes y cancelen perfiles que violan los términos y condiciones establecidos y convenidos con cada una de ellas. En todo caso, surge la duda de que lo que realmente se busca es controlar los contenidos para ejercer una censura simulada.

El proyecto de iniciativa parte de un falso supuesto, pues da a las redes sociales digitales tratamiento de entes concesionados, cuando se trata de particulares que brindan un servicio privado, no público, como lo quieren hacer ver. Las redes sociales son comunidades virtuales que suelen estar domiciliadas fuera del país y cada plataforma tiene sus reglas, las cuales uno acepta al crear una cuenta. En general se prohíbe difundir videos, fotografías o textos que involucren mensajes de odio, lenguaje discriminatorio, racismo, violencia extrema, maltrato animal, contenidos sexuales, violencia de género o que fomenten la comisión de delitos.

Expertos en derechos digitales consideran que la propuesta de Morena tiene deficiencias que amenazan a la libertad de expresión y el acceso a la información, toda vez que su vaguedad abre la puerta para que con criterios discrecionales el propio Estado reduzca la libertad de expresión de los ciudadanos.

La organización Freedom House ha detectado que el gobierno de AMLO aplica controles para ejercer censura en las redes a través del uso de perfiles afines para manipular las discusiones en la red, atacar a usuarios críticos al gobierno y generar tráfico artificial.

Con este motivo, recientemente Twitter eliminó cuentas de personas ligadas a Morena por la manipulación de la plataforma, y el Presidente López Obrador hizo acusaciones contra un directivo de esta red social en México, al que le atribuyó una intencionalidad política que no existe.


Lo cierto es que las motivaciones de la iniciativa no nacen de un genuino interés por abonar a la libertad de expresión, sino como producto de la irritación por el cierre de cuentas de Morena y de las críticas del Presidente a Facebook y Twitter por la cancelación de las cuentas del presidente Donald Trump, desde las que acusaba de fraude electoral e incitaba a la violencia que derivó en el asalto al Capitolio.

Las “benditas redes sociales”, como las llamaba AMLO cuando sus convicciones eran otras, hoy están sujetas a revisión a propuesta de legisladores de su partido y aunque dijo estar en desacuerdo con los intentos de reglamentar las redes sociales, la secretaria de Gobernación dio a conocer que giró instrucciones a la Unidad de Normatividad de Medios para hacer un estudio sobre la posibilidad de regular a este tipo de empresas.

Incluso hay voces que señalan que es violatorio de los acuerdos del T-MEC, en lo referente al comercio digital, por ello no es descabellado pensar que su verdadero propósito sea generar una cortina de humo, un distractor más del gobierno ante la grave situación que atravesamos por la crisis económica y de salud y la falta de vacunas en el país.

Facebook: Lupita Murguía Twitter: @LupitaMurguiaG Instagram: @lupitamurguiag *SENADORA DEL PAN