Ecos del Senado: Debilidad institucional de la ASF

La Auditoría Superior de la Federación remitió a la Cámara de Diputados los resultados del análisis de la Cuenta Pública 2019, que corresponde al primer año de gobierno de López Obrador, en los que se detectaron numerosas irregularidades sobre el gasto federal ejercido.

El probable daño patrimonial se estima en más de 43 mil millones de pesos y reporta 67 mil 498 millones de pesos que fueron utilizados de manera irregular, lo que supera las anomalías identificadas en el primer año de gobierno de Peña Nieto.


Entre los hallazgos, el órgano superior de fiscalización informó que el costo de la cancelación del aeropuerto de Texcoco es de casi 332 mil millones de pesos, es decir, 232% más de lo estimado por el propio gobierno, que a través de la SCT había dicho que sería de 110 mil millones de pesos.

AMLO rechazó esta cifra, dijo que tenía otros datos y en cuestión de horas la ASF emitió un comunicado en el que reconoció que había inconsistencias en la cuantificación de esta auditoría en particular, por lo que el monto era inferior a lo señalado inicialmente. En el informe también se reportó que el trabajo de los auditores había sido obstaculizado por la Secretaría de la Función Pública, cuyos funcionarios no les permitieron revisar los expedientes ni entrevistar a los responsables del control interno, lo cual fue negado por la titular de esa dependencia.

Sorpresivamente, el Auditor Superior de la Federación, David Colmenares, en entrevistas posteriores, desautorizó también lo asentado en el informe y afirmó que sí hubo colaboración con la SFP.

Estos hechos inéditos despertaron todo tipo de suspicacias y cuestionamientos en torno a la independencia de la labor de la ASF como órgano altamente capacitado, con autonomía técnica y de gestión, responsable de fiscalizar los recursos públicos del gobierno federal.

En las auditorías siempre suele haber discrepancias y hay que advertir que en esta etapa el informe de la ASF reporta observaciones por irregularidades en el ejercicio del gasto de las dependencias, las cuales tienen un plazo para ser aclaradas y solventadas.


Por este motivo, resulta lamentable que el órgano superior de fiscalización se haya retractado de las observaciones sin que hubiera una aclaración formal, y además que el Presidente haya aprovechado esta circunstancia para politizar el asunto calificando el informe como tendencioso, falso y con la intencionalidad política de desacreditarlo.

Lo cierto es que hay un diferendo en torno al costo de cancelación del aeropuerto de Texcoco, pero esto no invalida todo el informe que reporta diversas observaciones sobre irregularidades y posibles quebrantos en otros rubros que requieren ser aclarados.

Las obras insignia de este gobierno como la refinería de Dos Bocas, el aeropuerto de Santa Lucia y el Tren Maya reflejan opacidad, adjudicaciones sin licitación, pagos a sobreprecios, contratos a empresas sancionadas e incumplimiento de disposiciones legales y normativas. Los programas sociales exhiben deficiencias e irregularidades financieras; el programa de Jóvenes construyendo del futuro tiene como beneficiarios a aviadores, estudiantes y hasta muertos cobrando la ayuda.

Desafortunadamente el grave daño a la credibilidad y confiabilidad del órgano superior de fiscalización está hecho y será aprovechado por el gobierno de Morena para desacreditar de aquí en adelante cualquier resultado de otras auditorías.

Facebook: Lupita Murguía Twitter: @LupitaMurguiaG Instagram: @lupitamurguiag *SENADORA DEL PAN