Ecos del Senado: Acuerdo por la democracia; sólo retórica

En su afán de asumirse en guardián de las elecciones y pasando por alto la autoridad del INE como responsable en esta materia, López Obrador convocó a los gobernadores de los estados y a la jefa de gobierno de la CDMX a celebrar un Acuerdo Nacional por la Democracia.

Resulta un contrasentido que el Presidente llame a evitar la compra de votos, la repartición de despensas, que no se condicionen los programas sociales, que no haya urnas embarazadas, que no voten los finados o se falsifiquen las actas, entre otras acciones, toda vez que el solo hecho de arrogarse la potestad de ser vigilante de los comicios, como lo ha dicho reiteradamente, constituye de suyo una clara intromisión.


La gobernadora, los gobernadores y la jefa de gobierno acudieron a la cita a Palacio Nacional de buena fe, a sabiendas de que el acuerdo promovido por el Ejecutivo federal es innecesario, porque a lo que se comprometen es a respetar lo que ya está asentado en la ley.

Las conductas para coaccionar el voto o manipular los resultados electorales están contempladas en el artículo 19 de la Constitución como delitos graves y también están previstas en otros ordenamientos que regulan los comicios locales y federales. Sin embargo, asistieron con el ánimo de construir, pero fueron sorprendidos con un acto protocolario en el que ni siquiera se requirió de su firma, pues más que acuerdo parece un documento al que los ejecutivos locales solo les quedó adherirse, sin posibilidad de diálogo con el Presidente. Sólo retórica.

Contradictoriamente AMLO habla diario de las elecciones y arremete contra el INE desde la conferencia mañanera, y no tardó ni dos días en violar su propio acuerdo, cuando a pregunta expresa sobre los lineamientos para evitar la sobrerrepresentación en el Congreso, acusó al árbitro electoral de ser parte de un plan para que Morena no tenga mayoría en Cámara de Diputados.


Es clara su estrategia para incidir en los resultados electorales; recientemente anunció que adelantará la entrega de 200 mil millones de pesos de programas sociales por la veda electoral y que a partir de julio la pensión para adultos mayores se incrementará gradualmente, además de que se reducirá de 68 a 65 años la edad para los beneficiarios, a pesar de que fue él quien elevó la edad al comenzar su gobierno.

De igual forma, el 20 de marzo Morena en su cuenta oficial de Twitter se apropió del programa de vacunación contra el Covid-19, al difundir un mensaje que posteriormente borró en el que se adjudicaba la distribución y aplicación gratuita de las dosis para toda la población.

Es inaceptable que Morena pretenda lucrar políticamente con la necesidad de la gente y engañarlos con un programa de vacunación al que tiene derecho toda la población y que pagamos todos los mexicanos. Por ello se presentó una denuncia para que se investigue y castigue el uso electoral que hace el partido del Presidente, quien al conocer los hechos desestimó la evidencia y aprovechó una vez más para descalificar a la oposición. “No somos iguales”, dijo.

Lo cierto es que ya la Comisión de Quejas y Denuncias del INE había ordenado a Morena se abstenga de difundir mensajes en los que se apropie de la implementación de los programas gubernamentales en su propagada electoral y el propio Tribunal Electoral ha ratificado las medidas cautelares en ese sentido.

En realidad, mucho del compromiso que tendría que estar haciendo el Presidente para tener elecciones limpias y respetar la voluntad ciudadana expresada en las urnas el próximo 6 de junio es precisamente consigo mismo y su propio partido.

Facebook: Lupita Murguía Twitter: @LupitaMurguiaG Instagram: @lupitamurguiag *SENADORA DEL PAN